Logística farmacéutica: la digitalización al servicio de la trazabilidad y del paciente

Por Luca Proietto, Consultor en Reflex Logistics Solutions.

La lucha contra las falsificaciones, el control de la calidad, la identificación y la autenticación de los medicamentos preocupan desde hace tiempo a la industria farmacéutica. Aunque la trazabilidad ya no es novedad en el sector, los últimos avances en digitalización permiten ir un paso más allá en materia de seguridad de la cadena logística e incluso ofrecer servicios complementarios a los pacientes.

El sector farmacéutico a la vanguardia de la trazabilidad de los artículos

La trazabilidad en la industria farmacéutica es fundamental para la seguridad de los pacientes. Por eso, los profesionales del sector adoptaron hace años la identificación de productos mediante Datamatrix. Esta tecnología resulta interesante porque es capaz de codificar una gran cantidad de datos (el lote, la fecha de caducidad y, más recientemente, el número de serie) en un espacio reducido; y porque puede imprimir el código en distintos tamaños en función del número de caracteres, la tecnología y el soporte de impresión.

Más recientemente, el código Datamatrix ha comenzado a utilizarse para cumplir con la última exigencia del sector en materia de trazabilidad: la serialización de medicamentos. El objetivo de esta solución, creada a partir de la Directiva europea 2011/62/UE sobre medicamentos falsificados, es luchar contra la llegada masiva de cajas de medicamentos falsificados a Europa, que ponen en peligro la salud y la vida de los pacientes

En la práctica, cada actor de la cadena de suministro controla el identificador único del medicamento. Se escanea cada caja y se recupera el número de serie gracias al código Datamatrix. Laboratorios y farmacias tienen obligaciones distintas. Cada actor debe transmitir los números de serie procedentes de los códigos Datamatrix a la Organización Nacional de Verificación de Medicamentos NMVO) competente, en España el SEVeM, por medio de una de las aplicaciones aprobadas para tal fin.

En la logística, el código Datamatrix no se debe introducir de forma manual, sino que es obligatorio escanearlo. Un fallo de lectura o un artículo no escaneado es un incumplimiento del proceso. Este procedimiento tiene un alto impacto negativo en la productividad, pero es el precio que se debe pagar para garantizar la seguridad y la autenticidad de los productos. La trazabilidad es la piedra angular en la que se apoya la confianza en el sistema de salud y sus productos.

La seguridad digital: un vector de seguridad del medicamento

Tras la trazabilidad de cada caja de medicamento o producto farmacéutico, está la cadena digital. Para garantizar su seguridad, lo primero es gestionar los accesos de forma estricta: cuentas con privilegios temporales (ejecución de aplicaciones críticas), trazabilidad de las conexiones individuales, desconexiones automáticas, etc. Por otro lado, el audit trail (diario de registros) permite reproducir los eventos relativos a la creación, modificación o supresión de un registro electrónico (qué, quién, cuándo y por qué), para que cada eslabón de la cadena logística avale la integridad de los datos que contiene.

En este contexto de progresiva digitalización de la cadena del medicamento, otra medida que se ha impuesto es el uso de la firma electrónica. Aunque actualmente la firma simple todavía está autorizada, en los próximos años se planteará el uso de técnicas más avanzadas, como puede ser la biometría. En cualquier caso, para cada acción del usuario el sistema debe permitir incluir una o varias firmas electrónicas.

Digitalización y automatización: hacia la farmacia del futuro

Aunque para los clientes de las farmacias la seguridad y autenticidad de los medicamentos son la prioridad, no dejan de ser clientes: esperan un buen nivel de servicio, con plazos de entrega cortos y sin roturas de stock.

Algunos productos requieren modos de conservación específicos y la competencia de la gran distribución y los eCommerce llevan a las farmacias tradicionales a reinventarse y ofrecer a sus clientes nuevos servicios como el click & collect o el click & car. Para las farmacias, esto supone contar con una gestión logística más precisa que les permita agilizar las entradas y salidas de mercancía independientemente del tipo de producto.

Por ello, cada vez más farmacias instalan sistemas automáticos y robots. Aunque su coste es aún elevado, estas máquinas aportan un beneficio inmediato en términos de servicio, disponibilidad, almacenamiento y gestión del stock. Además, permiten que el personal de la farmacia dedique más tiempo a la atención de los pacientes y los aconsejen mejor sobre su medicación. Tras la puesta en marcha de estos robots, se constata un incremento de ventas de productos de parafarmacia de entre el 15 el 30 %; y de productos complementarios de entre el 10 y el 40 %.